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19 de junio de 2012

MURALLAS DE ROMA II. EL MURO AURELIANO.



         El crecimiento de la ciudad rebaso los límites defensivos del Muro Serviano, pero los primeros emperadores creían que sus legiones eran la mejor muralla de Roma. Pero en el SºIII los enfrentamientos civiles, acabaron con esa sensación de seguridad y tras la batalla de Fanun Fortunae (contra vándalos y jutungos) que puso en peligro a la ciudad, el Emperador Aureliano (214.-275 d.C) comenzó en el 271 d.C la construcción de las nuevas murallas.

  Debido al tamaño de la urbe no se podía construir unas defensas que rodeasen todo el núcleo urbano, por lo que se decidió proteger los 14 distritos centrales en los que había dividió la ciudad el Emperador Augusto. Con un perímetro de 19 km. y 2500 hectáreas doblaba en superficie al anterior sistema defensivo. Por sus grandes dimensiones el proyecto tardo más de seis años en acabarse, comenzado por Aurelio y finalizado por Probo (276-282 d.C.)...


 Para su construcción Aureliano debió prescindir del ejercito para la construcción de los muros, a causa de las necesidades militares en la frontera, por lo que tuvo que usar obrero civiles. Según nos relata Juan Malalas se adjudico la obra a los collegia de Roma supervisado por un comité de militares. La falta de experiencia en ingeniería militar de los albañiles civiles impuso el diseño sencillo y estandarizado.

Muro AurelianoEn su trazado no utilizó ningún sector del muro serviano, pero si utilizó los antiguos limites aduaneros de Vespasiano como referencia. Siguiendo este trazado se optó por fortificar un tramo de la Via Apia para proteger la ladera del valle del Almo y el Aqua Antonina. Se protegió el distrito XIV, en el Trastevere, debido a que los molinos de trigo se encontraban en la ladera del Janiculo. Al este rompe con el trazado aduanero para acoplarse al Castra Praetoria, y al sureste para proteger los acueductos Claudia-Anio Novus y Marcia-Tepula-Iula. Algunos autores proponen que las murallas se extendían en origen hasta el Mausoleo de Adriano (Castel San Angelo) debido a su carácter de baluarte defensivo.

         Los muros son mas altos y anchos, debido a las nuevas necesidades defensivas del imperio,  ya que los ataques barbaros eran una posibilidad cada vez más cercana. Los cimientos de unos 4m de ancho y de distintas profundidades eran cubiertos de cemento sobre los que se construía la cortina o lienzo. Realizada en cemento recubierto de ladrillo o teja y con unas dimensiones de 3,65m de espesor por 6 de alto. En otras partes de la ciudad solo son macizo los 3 primeros metros, sobre la que se establece una galería abovedada con vanos de tiro para arqueros, este sistema es un avance de las reformas de Magencio. En todos los caso los lienzos  eran rematados con almenas y una terraza corrida. De media las murallas tenían una altura desde el exterior de unos 8 metros de altura contando las almenas.
Reconstrucion de Francesco Corni

         El muro Aureliano utilizo estructuras prexistentes para su trazado debido a motivos defensivo y económicos. Destaca la utilización de los muros de contención del Horti Acilorum y Salusti, y de las murallas y torres de Castra Praetoria. También se emplearon los acueductos aqua Claudia-Anio Novus, el anfiteatro castrense y edificios funerarios como la pirámide de Cayo Cestio.
Piramide de Cayo Cestio

         La muralla esta jalonada por 381 torres, emplazadas cada 30 metros de cortina. De planta rectangular y fabricación sencilla, al igual que el resto de la obra, se elevan 4,5 metros sobre la terraza del muro. De unos 7,60 metros de largo, sobresalen 3,35 m del lienzo mientras que están en línea en la parte interna. A la torre se accede desde la galería de ronda, y una escalera daba acceso a lo alto de la misma. Las torres estaban diseñadas para emplazar artillería, 2 balistas, disponía de cuatro vanos, arcos de medio punto, dos en el frente y los otros en los laterales, esto permitía un amplio radio para las piezas artilleras.

         En las secciones de muralla con galería interna las torres también tienen un diseño distinto. Exteriormente guardan la misma apariencia, pero en su interior comparten la galería pero disponen de una habitación para una pieza balística además de la habitual.

         Aunque actualmente se conservan solo 18 puertas, originalmente ascendían a 28. Los expertos distinguen 4 tipos de puertas según su diseño  elementos.
PORTA OSTIENSE. TIPO I. En origen geminada

         Puerta Tipo I: Arco de medio punto geminado (doble arco), revestida de mármol travertino y flanqueada de dos torres con frontal circular. Este era el acceso de  las cuatro vías principales de Roma, via Flamina, Apia, Ostiense y la Portuense.

         Puerta Tipo II: Arco simple sin revestimiento de mármol también con dos torres semicirculares. Corresponde a vías secundarias como la Salaria, Latina y especial mención a la Tiburna que en su origen era un arco monumental del aqua Iula-Tepula-Marcia convertido en puerta fortificada. También se emplearon arcos del aqua Claudia-Anio como acceso de la via Prenestina y Labicana, entre ambas el monumento fúnebre del panadero Virgilio Eurisaces que fue empleado para situar una torre.

         Puerta Tipo III: Un vano de medio punto abierto en la cortina, entre dos torres rectangulares situadas a la distancia habitual de 30 m. Puertas Chiusa, Metrobia.

         Puerta Tipo IV: todos los demás accesos, normalmente de dintel plano o de arco de dovela. Se cree que la mayor parte se cegaron en época de Magencio. Entre las funciones de estos portones destacan las cuatro situadas cerca de los muelles de carga que por su uso se tapiaron más tarde...(Continua)

“Murallas de Roma II. El Muro Aureliano” por Francisco García Campa – Bellumartis Blog de Historia Militar.

Bibliografia:

-         Las murallas de Roma. Nic Fields. Osprey

-         Bloganavazquez.com
Fotografias: Francesco Corni

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